En mi pintura cada cuadro cuenta una historia, un símbolo sólo es un símbolo cuando remite a algo conocido. La representación es casi una equivalencia, más aun, una analogía. Los símbolos pueden ser literales y literarios como en el surrealismo o pueden ser sugerente como en el arte abstracto. El ritmo, entonces, será sugerente: lento, rápido, repentino, repetitivo, con diferentes intervalos e intensidades. Para comprender el lenguaje o el vocabulario de un artista determinado, en un modo no descriptivo, la actitud de espectador debe ser atenta, con deferencia, resistencia y paciencia y no importa si no la comprende con facilidad: a medida que el tiempo pase, la gente verá cosas nuevas en la obra, cosas que el artista no puso o no supo que las había puesto en ella, las sucesivas analogías o asociaciones de los temas hacia los símbolos serán leídas y reinterpretadas

Burnt out. Reflexiones sobre pintura desde la misma pintura

El calor, el verano.. te planteas que a quien le interesa la pintura en Agosto, vas más allá y piensas cómo vivir de la pintura todo el año. Es muy difícil pero he optado en buscar dentro de la misma pintura las claves. Un gesto, una reflexión antes de avanzar en la pincelada. Da igual lo que hagas el que manda es el cuadro, de nada sirve el boceto imposible tratar replicar la dictadura del sentimiento. Avanzo y consigo entender algunas claves. Hay que seguir escarbando pero con precisión de cirujano.

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